Els feixistes són persones normals i corrents?

Aquests dies hi ha un intens debat sobre qui són els que voten Vox. Hi ha massa gent que vol culpabilitzar l’esquerra de l’existència de feixistes. N’estic fins al capdamunt. És bastant evident que hi ha antifeixistes als llocs on hi ha feixisme, mai al revés. Això es com buscar anticlericals a llocs on no hi ha esglésies. El que es diu és que és gent treballadora d’esquerres la que ara ha votat Vox. Potser que una petita part de l’argument sigui cert, però tota l’evidencia empírica diu el contrari. Els votants de Vox són gent d’extrema dreta antics votants del PP o provinents de l’abstenció i de perfils socioeconòmics alts. També es diu que es deu al fet que hi ha més immigració i que això ho provoca. És un altre argument ximple. A Andalusia hi ha un 7% d’estrangers, al conjunt d’Espanya un 10% i a Catalunya un 14%. De fet, les dues províncies amb més estrangers són Almeria i Girona (19% i 18%). I aquí no hi ha problema. A més, la possible competència de serveis públics escassos entre població immigrada i població treballadora autòctona, faria que fossin els votants d’esquerres els que votessin els feixistes i no ha estat així. És la població urbana amb alts nivells d’estudis els que es decanten per la barbàrie.

Però, a més, hi ha un altre error en el que es cau quan s’opina sobre aquests temes. Imaginem que efectivament fos gent treballadora la que vota els feixistes, gent «normal i corrent». I què? Sempre hi ha hagut gent «normal i corrent» que s’ha tornat feixista. No tindria res de nou. Com si trobar causes que expliquessin el fenomen del vot justifiqués l’injustificable. M’explico. Sembla evident que la desaparició d’una dreta amb rostre humà –la Democràcia Cristiana– juntament amb la desaparició de la socialdemòcrata d’Europa, ha provocat després de 30 anys de polítiques neoliberals, que la gent es desesperi. Això explicaria, en part, el que passa. De fet, Hitler va endegar una gran indústria de guerra a Alemanya que va crear milions de llocs de treball per a obrers que van votar el partit nazi, que vull recordar que es deia Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, abreujat NSDAP, en català és Partit Nacionalsocialista Alemany dels Treballadors. És a dir, «gent normal i corrent». Però per què un treballador desesperat vota els feixistes i un altre l’esquerra? Per la superioritat moral i cultural de la gent d’esquerres. Moral, perquè els valors d’esquerres busquen el bé de la comunitat i cultural, perquè se sap que si manen els feixistes són una màquina de matar treballadors: 60 milions de morts en la II GM. El ciutadà té obligacions envers la societat i té la responsabilitat de no donar el vot als feixistes. Al judici de Nuremberg la gent va quedar astorada en veure que els dirigents nazis responsables de les pitjors atrocitats eren gent «normal i corrent». És clar. Malamente. Tra, tra!

Anuncis

Carta al tipo que mandó una carta a Pablo Iglesias

 

Carta abierta al  escritor y médico malagueño Juan Manuel Jiménez

Al Sr. Jiménez le voy a dar unas claves del significado de su lamentable carta.

Es lógico que Pablo Iglesias esté preocupado “preguntándose qué coño habrá pasado -en Andalucía-  para que el avance fascista haya sido tan rotundo”. Es lo mismo que nos estamos preguntando los antifascistas de todos los rincones de España.

Creo que la buena gente del pueblo de Sedella, gobernada por IU, necesita hacer una larga reflexión sobre los errores que han cometido. Incluso los rojos cometen errores. Lo raro es que den las culpas a los otros rojos. Esto sí que es extraño y sospechoso.

Le voy a dar unas claves para que reflexione. Como me dijo un viejo resistente comunista del PSUC, hemos hecho escuelas pero no hemos cambiado la educación.

Tendría que saber usted que hay un ascenso del fascismo en el mundo y, claro, Sedella es de este mundo.

Cargar las culpas del ascenso del fascismo en Sedella a Pablo Iglesias “de que ese supuesto fascismo ha nacido de las propias filas de usted” es una insensatez difícil de justificar desde el republicanismo y la izquierda.

Por qué dice “¿supuesto fascismo?” Defender a los fascistas, ser racista, querer acabar con la ley de memoria histórica, ser machista hasta aburrir, de extrema derecha, esto ¿cómo lo llama usted? ¿De centro?

Mire usted señor Jiménez, cuando se tiene la palabra España siempre en la boca, es que es un fascista.

Cuando usted le parece mal que alguien grite “¡Visca Cataluña Libre y Soberana!”, es que es fascista.

Parece que usted no entiende que Pablo Iglesias vaya a una prisión a ver a presos políticos republicanos catalanes. Pues es fácil de entender, se trata de establecer alianzas para que cuando los buenos fascistas de su pueblo vuelvan a asesinar a sus concejales comunistas, alguien en el noreste se manifieste por las calles al grito de “no pasaran.” Si no lo entiende es que es un fascista.

Usted debe pensar que a Julián Grimau lo asesinaron por culpa de la gente de ERC. Si es así, es que usted es un fascista.

Quien ve a gente de su comunidad despidiendo a policías nacionales y guardias civiles al grito de “a por ellos” y no protesta, es que es un fascista.

Cuando alguien no entiende que Ada Colau vote sí en un referéndum, no es porque no sea de izquierdas, es porque es un fascista.

Cuando usted no se conmueve por la muerte de una persona por el hecho de ser inmigrante, es que es un fascista.

Cuando usted no entiende la moción de censura a Mariano Rajoy, es que es corto de entendederas morales.

Cuando usted acusa a Pablo Iglesias de las políticas de Susana Díaz, es que es un demagogo de tres pares de narices. Y además está muy mal informado. Hasta los niños saben que a Susana Díaz lo apoyaron los de Ciudadanos en esta legislatura y Podemos no. O, tal vez, directamente mienta.

Cuando un ciudadano ve que se encarcela por ideas políticas y no se manifiesta contra ello, es que es un imbécil o un fascista.

¿Cuánto tiempo piensa que pasará entre el hecho de encarcelar a un republicano catalán y que se encarcele a un republicano de Sedella? ¿Un año, dos, tres?

Si cuando un andaluz tiene que esperar 10 meses una colonoscopia y luego, tras hacérsela, resulta que tiene un cáncer de intestino, y usted en vez de criticar al PSOE y Ciudadanos, critica a Pablo Iglesias, es que es raro de cojones.

Cuando usted piensa que en las escuelas se “obliga a los niños a estudiar temarios tendenciosos”, es que es un fascista.

Cuando usted dice que en Cataluña hubo una rebelión, es que es un fascista indocumentado.

Cuando Willy Toledo se caga en Dios y usted se escandaliza, es que la democracia está en peligro.

Cuando un cómico se suena los mocos en la bandera española y un juez pretende juzgarlo, y a usted le parece bien, es que el fascismo está más cerca.

Cuando Ada Colau, critica, como lo hacen en todo el mundo, la colonización española, y usted no lo entiende es que sólo conoce la historia del franquismo.

Usted demuestra ser un reaccionario malintencionado. Afirma que en unas jornadas en Zaragoza se invitó de ponente a un exterrorista de Terra Lliure que asesinó a nueve personas. Era del Grapo que, por si usted no lo sabe, no tienen nada que ver con Cataluña.

Tienen usted razón cuando dice que “todos los fascismos tienen, o han tenido, un motor desencadenante.” Pero no saca ninguna conclusión acertada, tal vez por desconocimiento. La extrema derecha española con la “División azul” luchó al lado de Hitler. Y siento informarle de que en los campos de concentración nazis fueron a parar 10.000 españoles, entre los que podemos encontrar a personas de la CNT, PSOE, PCE, PSUC y también a los de ERC que gritaban “Visca Catalunya Lliure”.

Tiene razón, en cambio, cuando afirma que “el fascismo de ahora, ese que todos tememos, ese que nadie queremos, ese que vemos esparcirse como una mancha de aceite por Europa, hunde sus raíces en la falta de” reacción de personas como usted que no saben que los nazis eran como las personas que ahora votan a Vox, gente normal y corriente que tenían sus razones para estar enfadados, pero que acabaron provocando la peor pesadilla de la historia de la humanidad. Y en España unos militares fascistas provocaron un golpe de estado comandado por criminales que han sido quienes más andaluces han asesinado en la historia.

Banalizar la historia es lo que crea fascistas.

Señor Jiménez, los “verdaderos demócratas” atacan a los fascistas y no a los jóvenes antifascistas como Pablo Iglesias.

No es ser de izquierdas querer que gobierne Ciudadanos -que ha permitido el gobierno hasta ahora de Susana Díaz- el PP y Vox.

Acabo su carta y aún no entiendo porqué critica a Pablo Iglesias por la lista de espera de las colonoscopias en Andalucía. No me atrevo a interpretar nada.

Yo luché por esta democracia en la clandestinidad cuando había una dictadura y no puedo entender la banalización del peligro fascista. Esto es lo que en realidad da cobertura a los fascistas.

Pues eso, señor Jimenez, mírese en el espejo y descubrirá a un fascista.

No entenc res del que passa a Andalusia

Aquests dies molta gent escriu sobre el que ha passat a Andalusia, no n’hi ha cap d’aquests que el dia abans hagués intuït que alguna cosa molt greu es movia. Jo tampoc. I ara ja ho saben tot. Jo no.

El PSOE, en relació a les eleccions de fa deu anys, ha perdut 1.170.000 vots. Sí, ho heu llegit bé, no m’he equivocat. I en el transcurs de la nit electoral Susana Díaz no va dimitir. Va fer tota la campanya esmentant Vox amb la pretensió de dividir el vot de dretes. Uns cracs els que alimenten el feixisme.

Adelante Andalucía ha perdut també 280.000 vots. El lògic seria pensar que el desgast del PSOE anés a parar als «podemitas», doncs no. No entenc perquè. Tampoc no entenc perquè els andalusos que abans votaven IU ara no volen votar Adelante. Tampoc entenc que els que varen votar Podemos, no els agrada que vagin junts amb IU i es quedin a casa. Els votants andalusos d’esquerres es comporten, pel que sembla, com la caricatura del trotskista, com diuen els clàssics: «Què és un trotskista? Un partit. Què són dos trotskistes? Un partit i un corrent. Que són tres trotskistes? Un partit, un corrent i una escissió». Que ningú em titlli de supremacista per criticar els andalusos, a Catalunya hi afegiríem tres candidatures «unitàries» i dues agrupacions d’electors. I el Mascarell pel seu compte.

Els del PP estaven molt contents, han perdut 1 milió de vots en relació al 2008. Amb tot això Cs aconsegueix 659.000 vots, 290.000 més que fa quatre anys. I emergeix VOX amb 400.000 vots després que tots els mitjans li hagin fet la campanya gratuïtament. Un aplaudiment pels periodistes. Parlant de supremacistes, a Vox el felicita el Ku-Kux-Klan.

En resum, només en 4 anys els partits PSOE, PP i Adelante han perdut 1 milió de vots, 300.000 han anat a Cs i 400.000 a Vox, encara ens en falten 300.000 que s’han quedat a casa: se’ls en fotia tot plegat. Un altre aplaudiment.

Tampoc no entenc que hagin fet una campanya parlant dels catalans en comptes de parlar del perquè desprès de 40 anys d’autonomia, Andalusia no surt del seu retard crònic i del 20% d’atur. A Catalunya en tenim la meitat.

Si pensàveu que llegint aquest article entendríeu alguna cosa més, aneu equivocats. No entenc res i cada dia menys. De fet moltes estones quan circulo en comptes de posar la ràdio convencional poso RockFM i a casa llegeixo llibres. És l’etapa de la meva vida que més llegeixo. M’he de protegir, no vull que la política torni a significar massa en la meva vida.

Els savis a vegades ens ajuden. Em sento acompanyat en el meu desconcert. Eric Hobsbawm va escriure fa una anys el següent: vivim «una era de la història que ha perdut el nord i que, en els primers anys del nou mil·lenni, mira cap a endavant sense guia ni mapa, cap a un futur incognoscible, amb major perplexitat i inquietud del que jo recordo en la meva llarga vida». Doncs això. Jo no en tinc una de tan llarga, de vida, però ho sento igual.

«Islàndia» és com el Corte Inglés

El programa Islàndia, conduït per Albert Om a RAC1, és en certa mesura per a mi com El Corte Inglés. Sí. Quan vaig a El Corte Inglés, ho evito sempre que puc, tot i que el tinc al costat de casa, tinc sempre la mateixa sensació: quantes coses hi ha que jo no tinc i que són im-pres-cin-di-bles. No sé encara com he pogut viure tants anys sense tantes coses que em manquen i fer-ho amb certa decència. Aquesta és la raó que tanta gent s’hi deixi la mensualitat. La veritat és que quan soc fora, al cap de deu minuts, ja no trobo a faltar res.

Amb Islàndia tinc la mateixa sensació. No trobo a faltar res de la ràdio, però cap a les set del vespre, si per una raó o una altra poso la ràdio, ja l’he espifiat, quedo enganxat: em sembla indispensable escoltar Islàndia per poder anar pel món. Tot és sensacional. En realitat, és clar, no és així, són petites històries, res de molt rellevant. Un d’aquests dies parlaven dels dibuixos on has de trobar les vuit diferències. Jo mai, mai, he mirat el collons de dibuix. De fet he demanat a un amic que em faci una foto del dibuix del diari i me l’enviï, perquè no sigui cas que s’ho hagi inventat, com La guerra de los mundos de Herbert George Wells i adaptada a la radio pel mític Orson Welles. Efectivament, el dibuix de les vuit diferències hi és. Si no m’interessa, per què ho escolto?

Així doncs, Islàndia és com El Corte Inglès: si poses la ràdio deu segons ja sembla imprescindible per anar pel món i per la vida veure com acaba una història que, ben mirat, ni comença ni acaba. De fet, sembla tot molt improvisat, com tot el que fa l’Albert Om. Si per un cas està més a prop t’adones de la quantitat de feina que porta fer veureque tinguis la gràcia afegida de semblar natural.

Quan va començar el programa jo no li donava dos dies de vida: ni esports, ni política, ni ximpleries. On volia anar? Com sempre –no endevino mai res– m’equivoco, ha triomfat àmpliament. Crec que la gràcia és que innova cada dia, no copia res i explora mons que resten inexplorats, però que estan al costat nostre: una dona anònima que puja a un autobús o un paio que ha pujat a un tren de rodalies abordats sàviament per la Maria Xinxó. Els mitjans de comunicació s’han tornat molt previsibles, tots es copien a tots i molt d’ells fan una cosa pitjor: t’expliquen tuits per la ràdio o els posen als diaris. Si volgués llegir tuits de merda, miraria el mòbil! Vist el que ha passat a Catalunya als darrers temps, evidentment necessitem no parlar d’esports, ni de política, ni de ximpleries. Doncs què vols sentir a la ràdio si no hi ha res més?, deus pensar. Doncs el que el surt del cap de forma inesgotable a l’Albert Om i el seu equip. Ja deia jo que li faltava un pispet! El programa Islàndia em genera un problema psicològic: de set a vuit trenta del vespre, si començo a escoltar el programa, quedo argollat, és com l’heroïna. Quina ràbia.

La qüestió nacional i el PSUC

En la revista clandestina Treball del PSUC de l’any 1967 s’explicava la posició dels comunistes envers la qüestió nacional: «Moltes vegades ens trobem amb persones de bona fe -algunes amb idees sincerament democràtiques- que es mostren sorpreses que els comunistes siguin defensors del dret d’autodeterminació de les nacions catalana, basca i gallega. Es pregunten: Com una qüestió creada per la burgesia pot ser incorporada a les reivindicacions populars? Les persones que es fan aquesta pregunta no es plantegen correctament la qüestió. El fet de que la burgesia s’hagi servit, instrumentalment, de la nació per als seus fins de classe no vol pas dir que hagi creat la nació del no-res. Els comunistes saben bé que el sentiment nacional no ha nascut del no-res i que l’únic mitjà d’arribar a la comprensió internacional és, precisament, desenrotllar del tot, fins al màxim, les nacions que han estat oprimides i les llengües nacionals. El cas de Catalunya no és artificial; la realitat nacional catalana salta tant als ulls que qualsevol foraster, per més que ignori aquest problema, al cap de quatre dies de viure a Catalunya ja se’n ha adonat (…). Per això els comunistes entre les reclamacions democràtiques exigim el reconeixement dels drets del poble català, drets que no són artificials sinó fundats en les essències més populars de Catalunya.»

Fem un gran salt i vegem què ens deia quasi pòstumament, el gener de 2013, Miquel Caminal, un dels grans erudits del federalisme i militant del PSUC i que va realitzar la tesi doctoral sobre Joan Comorera: «L’obligació de tot federalista és promoure la unió en la diversitat, però quan això no és possible, també assumeix el deure i el dret a promoure la secessió o independència, encara que sigui l’última opció, quan totes les altres han resultat ermes o impossibles. L’autodeterminació en el seu sentit federal es fonamenta en la consulta democràtica i pluralista, s’orienta cap a la unió de pobles lliures i accepta la possibilitat de la independència o secessió quan no hi ha una altra sortida democràtica.» Els federalistes haurien de reflexionar sobre aquests arguments.

El menyspreu sobre la cultura i l’estudi fa que periòdicament tornem a discutir coses que al llarg del temps moltes persones i organitzacions s’hi han referit. La postmodernitat, la voluntat de voler pensar les coses des de zero, sense atendre a una rica tradició d’esquerres, ens fa repetir un cop i un altre els mateixos errors. I el que és pitjor, hem de sentir les mateixes ximpleries un cop i un altre. No es tracta d’eixamplar les bases de l’independentisme sinó de dissenyar una aliança republicana catalana pels propers anys. Si es vol dirigir el desafiament català, cal estar al davant.

Som el 80 %

He decidit sumar-me a la Plataforma Som el 80 %, que lluita per «la posada en llibertat immediata dels líders socials i polítics sobiranistes empresonats d’una causa basada en unes acusacions sense fonament. La renúncia a les vies de l’excepcionalitat jurídica, penal i processal posant fi a la repressió política. L’inici d’una negociació sincera, sense condicions ni renúncies, per a una solució política real». Els firmants, «ara i aquí, ens comprometem a denunciar, sempre de manera cívica, transversal i pacífica, la causa general contra la democràcia que vol sentenciar uns pocs ciutadans per hipotecar el futur de tota la ciutadania catalana».

En l’actual moment de desconcert general de la política catalana en tots els àmbits i sectors, aquesta iniciativa és una aposta de futur molt encertada. Crec que cal anar pensant en construir un bloc republicà català, en expressió d’ Antonio Gramsci, amb el 80% de la població. Que tinguem presos polítics és un element que marca un abans i un després del conflicte polític. No es pot acceptar la idea que en un sistema democràtic es pretengui empresonar l’adversari polític. En aquest bloc cal que s’hi sentin cridats també els demòcrates contraris a la independència. Mentre hi hagi presos no hi haurà autocrítica del sector independentista. Jo mateix faria crítiques a alguns aspectes i moments de finals del 2017, però mentre hi hagi dirigents a la presó o a l’exili, no en faré cap. Em semblaria indecent.

La política d’extrema dreta i l’aparell de justícia entesa només com a repressió que hem viscut no és altra cosa que l’expressió a Espanya de les polítiques ultranacionalistes que s’estan fent els amos del món: Trump, Bolsonaro, May, Salvini, Le Pen, Casado, Rivera, Aznar, etc. És hora de muntar un acord de mínims per l’actuació política a curt i mig termini. L’objectiu principal ha de ser la llibertat dels presos i el retorn dels exiliats. I un temps de reflexió fraternal entre opcions diverses. Cal acceptar que ningú té la veritat absoluta, sinó petites veritats en minúscules, però que el conjunt d’elles ens pot conduir per un camí «d’amples alberedes». Això és una democràcia en marxa que ha de ser necessàriament dialèctica. Opcions diverses, camins possibles cara al futur, sempre imperfecte. Crec que una part de l’esquerra ha menystingut el republicanisme com a inspiració per l’emancipació social i l’emancipació nacional. I l’estratègia que cal anar dibuixant té a veure amb com construïm el republicanisme a Catalunya per a la dècada vinent. És complex, si fos fàcil, algú en els darrers tres-cents anys ho hauria aconseguit. I cal recordar que en la correlació de forces, com ens recorda Gramsci, un tres dels elements cabdals és l’aparell de justícia i aquest no està del nostre costat.

Dubtes a tort i a dret

Deia fa uns dies que cal donar-nos temps per pensar. Crec que tothom està en estat de xoc i cal serenitat i reflexió. Què podríem discutir? Posaré alguns exemples de coses que ens poden treure potser de l’atzucac. I dic potser perquè ni jo ho tinc clar.

Des del punt de vista dels que volen que Catalunya continuï a Espanya, crec que haurien de plantejar alguna cosa més del que ofereixen fins ara, que és tornar a fer l’Estatut de 2006. Això ja hem vist on condueix. S’haurien de plantejar quina proposta fan. Jo els en suggereixo una, si ens proposessin una república espanyola, seria un bon punt de partida. L’únic moment que hem fet una mena de pacte sinalagmàtic de veritat va ser l’any 1931. Podrien començar per proposar una comissió d’experts a l’estil de Fernando de los Ríos, Marcel·lí Domingo i Lluís Nicolau d’Olwer. Qui podria formar-la el 2018? La proposta hauria de ser la d’una constitució per un estat català federat, en la vella doctrina republicana federal de Pi i Margall. I el referent la Constitució d’un estat català feta pels republicans el 1883.

Des del punt de vista del republicans independentistes, caldria que reflexionessin sobre com arribar a la independència. Quan es plantejava que era més fàcil arribar a la independència que al federalisme, l’experiència ha demostrat que és tan difícil una cosa com l’altra, però que en ambdós casos es necessita una aliança amb els republicans espanyols. I com fomentem que hi hagi més republicans espanyols? Calen propostes, a Espanya estan passant moltes coses i no podem assistir-hi com autistes.

Crec que quan es diu: «ampliar la base» ens equivoquem. El que caldria preguntar-se és: què han de canviar els indepes per arribar a més gent? Una resposta és acabar amb el fracàs escolar i les llistes d’espera dels CAPs i hospitals. El que sabem és que a més nivell cultural més republicans i a més nivell cultural més independentistes. Això és empíric. Cada vegada que defensa la independència Sala Martín ens allunyem de la república catalana independent.

La tercera cosa que s’han de plantejar els independentistes és: quina prioritat tenim? Treure els líders de la presó i l’exili, o els sacrifiquem per no se sap ben bé què? Crec que cal renunciar a tot per tal que els líders surtin de la presó, mentre no ho facin és impossible una anàlisi seriosa i serena del que ha passat: dels errors i dels encerts. Com podem criticar res d’un que està a la presó? Jo mateix, ara no ho faig. Em semblaria immoral.

I un quart dubte. Hi ha una col·lisió d’interessos entre el lideratge nacional i el lideratge dels que estan a l’exili o a la presó? Per què ho dic? Per a aquests darrers les prioritats mai seran les seves, pel país la prioritat ha de ser treure’ls de la presó i l’exili. Aquest debat ha de ser un debat nacional, no serà el resultat d’un il·luminat que ens inspiri. Hem demostrat força caràcter als darrers temps, ara cal demostrar molta més intel·ligència del que demostrem tots.